Enseñamos personas no lecciones. Lo que la educación es para mí.

Muchas personas hoy día toman el tiempo para debatir el placer que sienten al probar una nueva comida o bebida, viajar por el mundo y/o conocer nuevas culturas.

Ciertamente es algo que si puede satisfacer un deseo o necesidad. Sin embargo, de los mejores placeres que he podido encontrar en mi vida es la educación, tener la oportunidad de guiar y ayudar a estudiantes en alcanzar sus sueños y metas. No me refiero a el tipo de lección que se da o el tema en sí, apunto al hecho de influir positivamente en el desarrollo de pensamiento de otro individuo.

Si bien la educación es algo continuo, es incorrecto decir que entre pase el tiempo es mejor la manera de enseñar. Lo que yo haga hoy por mejorar mis aptitudes didácticas y mi conocimiento se verá reflejado adelante en el camino, pero si me quedo sentado pensando que la enseñanza no es más que impartir clases seguramente pasarán muchos años y no habrá un cambio en mí.

Enseñamos personas no lecciones.

Cuando tenemos este concepto claro es mucho más fácil para nosotros encontrar el placer en la educación, poder contemplar niños con sus ojos brillantes de esperanza de que todo es posible, adultos que por largo tiempo habían buscado la manera de lograr sus sueños es gracias a maestros dedicados que se concentraron en sus necesidades y estilos de aprendizaje más que en cuanto demora la clase o incluso cual es la lección que sigue.

La educación es para mí, el mayor placer que puedo encontrar.