Odiseo puede ser fiel ejemplo de lo que enseñar significa: luchas, fracasas y te levantas.

El instituto CENIS de Colombia, fue el primero en abrirme sus puertas en esta travesía que es la docencia. Con ellos aprendí el valor de la enseñanza y lo mucho que un docente influye en sus estudiantes. Aprendí a escuchar, no solo sus problemas sino sus necesidades y descubrí que ser docente es lo más hermoso que me ha podido suceder.

El día que una de mis estudiantes se acerco para contarme sus problemas y ví que no tenía las herramientas necesarias para ayudarla decidí aprender más de psicología y el comportamiento humano.

El día que uno de mis estudiantes me dijo que no tenía que comer y ví que no tenía las herramientas necesarias para ayudarlo decidí aprender de gestión financiera y ayudarlo.

El día que uno de mis pequeños se enfermó y no supe qué hacer, decidí preguntarle a mi abuela qué remedio podría ayudarlo y darselo a sus padres.

El día que me di cuenta que al ser docente necesitas más que pedagogía, didáctica y planeación. Ese día me convertí en docente, en profe, en enfermera, en psicológa. Ese día descubrí que no solo tenía estudiantes, sino que esos pequeños o grandes seres hacían parte de mí, eran mis hijos, mis amigos, mis hermanos, mis padres, e incluso también eran mis profesores.

Este fue mi primer trabajo, estuve con pequeños, adolescentes, y adultos. Y con todos, absolutamente todos aprendí.

Muchas gracias familia CENISTA, siempre estarán en mi corazón.