hojas de vida. o cómo nos esperan a los jóvenes

Lo que fue es importante, y sí, se debe saber de dónde se viene. Pero pocos son capaces de preguntarse a dónde va esa persona más allá de saberse si quedará o no en la empresa y el presente de la persona queda relegada a cómo reacciona ante un psicólogo, vaya manera de desacreditar el misterio del presente.

En consecuencia, cuando se contrata a alguien ¿Qué se contrata? ¿Su pasado? ¿La expectativa con él? ¿Su capacidad de sobrevivir al psicólogo? ¿El perfil de la empresa? Hay un misterio en cada persona, se debe acompañar a esa persona y dejar de juzgar en algún momento de su vida dentro de la empresa ¿Qué tan espontánea puede ser una persona rodeada de cámaras? Esto es la expresión del dominio desmesurado del gran hermano de Orwel y la obligación a estar feliz haciendo alusón al libro de Aldux Huxley.

Lo trajico es que los años académicos llenan de ideas, luego de experiencias y rellenos y rellenos a las hojas de vida, pero terminan perdiéndose en ese proceso de lo más importante: de vivir el presente, de ver y darse cuenta para ser más que la estructura, más que la urgencia, más que un servidor ¿Que lllegar a ser entonces? Eso cada quien lo debe descubrir.

Si se analiza de fondo se entiende que no se es nada en una empresa, un engranaje más que es engrane en la cámara de comercio, que es engrane en un estado, que es una expresión humana, aquí hay una circularidad interesante: no es es nada pero se expreza humanidad, importante ante tantas ofertas de ser propio jefe, independencia económica y todas esas expresiones de moda: todo es una expresión de humanidad una u otra manera.

Espero que los sistemas educativos no sigan generando autómatas, sino seres humanos; no hombres máquina, sino seres sentipensantes; no genios, cosmos