Muchas veces se trata de una asunto de simple deseo, un verdadero deseo que empuja al estudiante a aprender realmente un nuevo idioma; primero es la necesidad la que ayuda a la persona a dar todo de sí mismo para entender y pedir lo que necesita realmente. Sin embargo, el deseo está al mismo nivel de la necesidad ya que todo el ser está dirigido hacia un mejor aprendizaje. Así que primero debes preguntarte qué es lo que te empuja en realidad a aprender un nuevo idioma.
Sí estás deseando aprender francés, debes dirigirte primero a aprender a escucharlo. Es necesario que enfoques la mayor parte de tu tiempo a la escucha del idioma, debido a que sus pronunciaciones son muy diferentes a lo que, como españoparlantes, estamos acostumbrados. Para ello es recomendable escuchar radio. Al principio será complicado, ya que no entenderás mucho de lo que se habla, pero te irás dando cuenta que con el tiempo unirás los hilos de las pocas palabras que logras captar, para finalmente entender las ideas.
Lo segundo que debes hacer es construir una tabla con las pronunciaciones francesas a las cuales no estamos habituados. Y comenzar a leer en voz alta, esto enriquece tu oído y tú vocalización, al comienzo será un poco lento el avance y no se se entenderá mucho, por eso te recomiendo leer textos conocidos para enriquecer el vocabulario. Con el tiempo te darás cuenta que tienes vocabulario, escucha y vocalización. Lo más complicado del francés lo has sobrepasado.
Estas técnicas autodidactas permitirán forjar las bases de tu francés ideal, con el que todo el mundo sueña.