Para unos son normales, para otros son lo peor. La realidad es que no todos estamos acostumbrados a lo mismo y hacer siempre las mismas cosas. Es necesario la variedad para mantener nuestras mentes ocupadas y no caer en la monotonía y el aburrimiento; ya que lo cierto es que a medida que mantenemos una rutina diaria, nuestro trabajo o actividades van perdiendo interés para nosotros.
Aunque esto parece aplicarle a la mayoría, no siempre es así. La realidad es que una gran cantidad de personas están acostumbradas a la rutina diaria y a encontrar comodidad en sus quehaceres sin llegar a perder el más mínimo ápice de interés. Esto podría deberse a que hay cierto nivel de resistencia a los cambios y miedo a lo nuevo.
El temor a empezar de cero con algo nuevo es la muerte para muchas personas, es por eso que ante la necesidad de adaptarse y modificar hábitos en sus vidas, prefieren mantenerse en su zona de confort y evitar posibles tragedias en sus vidas. Y respecto a esto es un error, ya que los cambios, ya sea para bien o para mal son necesarios para poder progresar.
La zona de confort de muchos es lo mejor: "nadie me molesta, a nadie le debo dar explicaciones, ¡Ay no! Qué ladilla hacer otra cosa", suelen decir cada vez que nuevas oportunidades se les presentan, pero ¿Cómo seguir adelante sin cambios? Muchos a lo mejor sí se acoplen a la monotonía, pero la realidad es que todos somos seres sociales, y la sociedad está en constante cambio; es decir, el que no se encarama lo deja el burro.