Mi método es totalmente participativo. No quiero que seas un oyente pasivo; quiero que seas el protagonista. Para lograrlo, vamos a trabajar todas las áreas importantes: leer, hablar, escuchar y escribir, pero de una forma muy práctica.
Algo que me gusta mucho hacer son los debates. Vamos a traer a la clase temas que generen opinión, de esos que te dan ganas de decir lo que piensas. ¿Por qué? Por...
Mi método es totalmente participativo. No quiero que seas un oyente pasivo; quiero que seas el protagonista. Para lograrlo, vamos a trabajar todas las áreas importantes: leer, hablar, escuchar y escribir, pero de una forma muy práctica.
Algo que me gusta mucho hacer son los debates. Vamos a traer a la clase temas que generen opinión, de esos que te dan ganas de decir lo que piensas. ¿Por qué? Porque cuando un tema te toca o te genera curiosidad, te olvidas de los nervios y empiezas a soltarte mucho más rápido. Es la mejor forma de ganar fluidez y aprender a defender tus ideas en español.
Para la pronunciación, usamos mucho la lectura en voz alta. No es solo leer por leer; es una técnica para que te acostumbres a los sonidos del idioma, mejoremos tu entonación y, de paso, vayas absorbiendo vocabulario y reglas gramaticales sin darte cuenta, de forma orgánica.
También le daremos su lugar a la escritura. Escribir te ayuda a "frenar" y organizar el caos que uno suele tener en la cabeza cuando aprende un idioma nuevo. El objetivo es que logres una estructura mental más clara y exacta, para que cuando hables, tus ideas salgan con orden y no solo como palabras sueltas.
Al final, lo que busco es que la persona se sienta con la confianza de expresarse tal cual es, pero en español o en la lengua que se deba enseñar, buscando la eficiencia para ver resultados en el corto y mediano plazo.
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